¿Por qué se evalúa entre los 18 y 23 meses?
Porque en esta etapa ya se pueden observar habilidades importantes del desarrollo. Cada niño o niña tiene su propio ritmo, pero hay avances que conviene mirar a tiempo.
- Camina o se desplaza con mayor seguridad.
- Explora objetos y espacios de forma activa.
- Intenta comunicarse con palabras, gestos o sonidos.
- Imita acciones simples de personas cercanas.
- Responde a indicaciones sencillas.
- Juega e interactúa con otras personas.